martes, 25 de marzo de 2008

TAREA 2 La participación social y el funcionamiento de la escuela del PNDE 1995- 2000

BIBLIOGRAFÍA: Poder Ejecutivo Federal (1996), "La participación social y el funcionamiento de la escuela", en Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000, México, pp. 42-45.

PROGRAMA DE DESARROLLO EDUCATIVO 1995-2000
PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 19 DE FEBRERO DE 1996


La organización y el funcionamiento del sistema de educación básica
La participación social y el funcionamiento de la escuela



· La participación social
Las condiciones específicas de cada escuela inciden en el aprovechamiento de los niños. Por ello, una educación de calidad exige una activa participación de los diferentes actores que intervienen en el proceso.
Al fomentar una vinculación mas estrecha de la escuela con los padres de familia y la comunidad, se promueve una mejor educación. Entre otras acciones, conviene impulsar las prácticas que nos lleven a la construcción de una nueva cultura de participación, respeto y corresponsabilidad en torno a la vida escolar. Ello ocurrirá de manera gradual, conforme las experiencias sugieran métodos y procedimientos que fortalezcan a la escuela.
La ley general de educación contempla un mayor acercamiento de las autoridades educativas y la comunidad, mediante la creación de consejos de participación social. Se ha observado que los consejos de participación social contribuyen a la elevación de la calidad de la educación en los distintos ámbitos en los que actualmente operan y, además, tienen un efecto favorable en la extensión de la cobertura de los servicios educativos. El funcionamiento de los consejos escolares demanda un análisis exhaustivo, de manera que las experiencias favorables se aprovechen en beneficio de otras comunidades y escuelas. Asimismo se tomaran en cuenta, cuando sean establecidos, los consejos nacionales y estatales. En esta tarea, como en las demás que fortalezcan la participación social en la escuela, será central el papel que desempeñen las organizaciones de padres de familia.
Durante los próximos años, la política educativa procurara el crecimiento de la participación social en la escuela, axial como una relación equilibrada y responsable entre las partes que sirva al propósito común de mejorar la educación. Junto con las autoridades educativas de los estados, la secretaria de educación pública promoverá la conformación de un marco normativo flexible para dar cabida a la gran diversidad de formas de organización establecidas, siempre dentro del marco de la ley general de educación y con pleno respeto a las funciones propias de los consejos técnicos de las escuelas.
Los padres de familia tienen un destacado papel en la asistencia a la escuela y el aprendizaje efectivo de sus hijos, por lo que las autoridades educativas brindaran especial atención a su orientación con el fin de impulsar el mejor aprovechamiento escolar de sus hijos. Como se describe con más amplitud en el apartado sobre los métodos, contenidos y recursos de la enseñanza, la sep creara una línea editorial destinada a los padres de familia. Los materiales que se publiquen les permitirán conocer mejor la educación que sus hijos reciben en la escuela y serán un medio para que los padres se vinculen fácilmente con la escuela. La definición de acciones y estrategias relacionadas con la variada problemática local, por parte de las autoridades competentes en los ámbitos estatal y municipal, será decisiva para alentar un apoyo realmente efectivo de los padres al adecuado funcionamiento de la escuela y el buen desempeño de sus hijos.

· Organización y gestión escolar
La unidad básica del sistema educativo es la escuela: el espacio donde profesores, directores y alumnos comparten la responsabilidad cotidiana de la enseñanza y el aprendizaje. En cada plantel los padres de familia y otros miembros de la comunidad se unen en el objetivo común de participar en la formación de los alumnos. Para elevar la calidad de la educación pública es necesario que las escuelas tengan un marco de gestión que permita un adecuado equilibrio de márgenes de autonomía, participación de la comunidad, apoyo institucional y regulación normativa. Por ello, es indispensable articular las estructuras y procesos mediante los cuales se realizan las funciones de gestión dentro y fuera de las escuelas.
Una escuela que funciona bien requiere de un inventario mínimo de recursos, apropiado según su tipo, nivel o modalidad escolar. Esto comprende proyectos arquitectónicos adecuados, equipo y mobiliario suficiente, y auxiliares didácticos variados, sobre todo los que se describen en el apartado de los medios en el aula. Asimismo, dentro del nuevo marco de gestión escolar, habrá que poner en practica formulas que aseguren el debido mantenimiento y operación del inventario de recursos de la escuela.
La organización eficiente del trabajo escolar implica fijar estrategias acordes a las necesidades particulares de cada plantel educativo, tanto en su funcionamiento y equipamiento como en el aprovechamiento de los alumnos. Este proyecto escolar impulsara una colaboración mas estrecha de los maestros y directivos en las tareas escolares. Mediante la elaboración de un diagnostico preciso que identifique los recursos mínimos para cada plantel, se podrán organizar las actividades, la asignación de responsabilidades y tiempos acordes con un manejo eficiente de la escuela.
El buen funcionamiento de la escuela se basa en la disciplina y el trabajo en equipo que suma la experiencia de todos: maestros, directivos y supervisores.
Habrá que partir de mejores sistemas de información internos que den puntual seguimiento al aprovechamiento de los alumnos e identifiquen oportunamente fallas como la reprobación, la deserción y el ausentismo. Ello para encontrar soluciones a cada problema dentro del plantel. En el marco de una normatividad más flexible, que estimule la creatividad en la gestión escolar, será preciso ampliar los márgenes de decisión de los directores, para que, en coordinación con sus respectivos consejos técnicos, revisen a fondo las prácticas que entorpecen la buena marcha de la educación. De igual forma, será necesario impulsar en la propia escuela mecanismos para evaluar los resultados alcanzados.
El proyecto escolar se convierte en la herramienta organizativo -formativa mediante la cual la escuela define sus objetivos, establece sus metas y genera compromisos compartidos. En este sentido, implica una mayor responsabilidad de todos los actores del proceso educativo sobre lo que ocurre en la escuela. Se proporcionaran apoyos oportunos y pertinentes para que, sobre la base del proyecto escolar, se forme mejor a los alumnos al tiempo que se evita la reprobación y la deserción.

· Impulso a las funciones directivas y de supervisión
La experiencia ha mostrado que supervisores y directores son agentes de cambio claves para la transformación escolar. Sus funciones imprimen dinamismo y aportan nuevas ideas en la escuela; pueden ayudar significativamente a corregir los factores que limitan el desarrollo escolar y reforzar los que lo alientan. Contribuyen a mejorar a la escuela al fortalecer su principal sustento: el trabajo docente y la capacidad para tomar, de manera colegiada, decisiones pedagógicas y organizativas adecuadas que respondan a las necesidades de los alumnos y a las características de la comunidad.
Por la importancia de las funciones directivas y de supervisión, la formación de personal de este tipo se promoverá de manera decidida. En virtud de que su desempeño implica destrezas y habilidades especiales, además de los requisitos propios del escalafón, deberán perfeccionarse los mecanismos de selección e impartirse capacitación para que supervisores y directores respondan mejor a la alta responsabilidad que su trabajo exige.
El reforzamiento de las habilidades de supervisión reviste especial importancia dada la nueva orientación y el impulso que se dará a esta actividad. Con el propósito de fortalecer el desempeño de estas funciones, se alentara la interacción periódica entre directores de planteles, entre estos y la supervisión, axial como entre los supervisores.
Es indispensable que directores y supervisores cuenten con recursos de actualización en su trabajo, tanto en lo referente a su propia superación profesional, como en lo relativo a los medios disponibles para orientar y apoyar a los maestros frente al grupo. Como se describe en el apartado correspondiente, estos medios comprenderán materiales didácticos flexibles, que se adapten a las condiciones específicas de trabajo de los profesores, axial como centros en los cuales puedan reunirse con sus colegas y tener acceso a tutorías, bibliotecas y otros medios de actualización e información.